Convento de franciscanos fundado en 1214 por el propio San Francisco de Asís a su paso por Tarazona tras su peregrinaje a Santiago. Construido en el S. XIII. Tras la guerra de los Dos Pedros queda bastante derruido.
Lo que se puede ver dentro de la iglesia pertenece a los s. XV y XVI. Sus capillas se convirtieron en panteones para familias nobles, comerciantes y artesanos acaudalados.
Durante el Renacimiento y el Barroco el convento continuo transformándose y ampliándose, destacando la capilla de Ntra. Sra. De la Piedad, donde se consagro como arzobispo de Toledo a Fray Fº Jiménez de Cisneros, confesor de la reina Isabel La Católica, ante la presencia de los Reyes Católicos que estaban en la ciudad para presidir las Cortes del reino de Aragón.
Tras la Desamortización pasa a manos del Estado y a tener otros usos como cuadras, hospital…Más tarde, S.XX, el consistorio vendió varias dependencias que fueron demolidas y sus solares agregados a unos terrenos industriales colindantes.
En la actualidad, la iglesia y el claustro pertenecen al Obispado de Tarazona y la librería y los espacios anexos fueron restaurados por el ayuntamiento y cedidos para albergar la Escuela Oficial de Idiomas.
Los casi 30 años de trabajos de restauración han permitido devolverle todo su esplendor y descubrir grandes tesoros que la posicionan entre las principales catedrales españolas. La Catedral de Santa María de la Huerta de Tarazona reabrió sus puertas al público el 16 de abril de 2011, como “La Capilla Sixtina del Renacimiento Español”.
Declarada "Bien de Interés Cultural" desde 2002, la catedral amalgama diversos estilos, desde el gótico original, pasando por el mudéjar y terminando en el barroco.
Las obras de construcción comenzaron a mediados del siglo XII, bajo el mecenazgo de la turiasonense Teresa Cajal, madre del fundador del monasterio de Veruela.
La catedral se ubica en un amplio solar situado en la margen derecha del río Queiles, alejada del casco urbano de la entonces ciudad medieval y rodeada de huertas; de ahí su nombre de Catedral de Santa María de la Huerta.
A finales del S. XVIII comienza a surgir el interés por las corridas de toros pero Tarazona no tenía un buen sitio para llevarlas a cabo.
Así que 8 nobles terratenientes de Tarazona se dirigen al ayuntamiento ofreciendo construir una plaza compuesta de viviendas si se les proporcionaba el terreno gratuitamente, quieren el solar que hay junto a la Virgen del Río.
De ahí que sea una plaza octogonal. Es una de las plazas más antiguas, históricas y originales de España. Fue plaza de toros durante 78 años, hasta que se construyó la actual plaza de toros en la afueras de la ciudad en 1870. Entonces paso a llamarse Plaza de Toros Vieja.
Fue declarada por el Gobierno de Aragón “Bien de Interés Cultural” con la categoría de monumento. Forma parte de la Unión de Plazas Históricas de España.
Dedicada a la Virgen del Río, patrona de la ciudad. Y situada a los pies del río Queiles.
Cuentan que durante las excavaciones realizadas para construir una gran muro de contención en la orilla dcha. del Queiles, apareció allí una bella cabeza gótica de la virgen.
Primero se la colocó en una columna junto al camino. Después se le una pequeña ermita. Al crecer en poco tiempo la devoción por ella, la ciudad decidió levantar la iglesia que lleva su nombre (S.XVIII).
En época de dominación árabe este edifico fue Zuda, fortaleza del gobernador árabe. Se encontraba justo enfrente de la Mezquita Mayor ( iglesia de la Magdalena), ya que entonces se construían ambos edificios en lugares cercanos.
Tras la reconquista de la ciudad por Alfonso I “El Batallador” pasa a ser alojamiento y residencia de monarcas aragoneses hasta el S.XIV.
A finales del S. XIV el obispo D. Pedro Pérez Calvillo compra la Zuda para que sea residencia de los obispos. Pero será en el S.XVI, durante el episcopado del obispo González de Munébrega, cuando el Palacio Episcopal toma la forma que actualmente vemos.
Destaca su patio renacentista y el Salón de los Obispos.
La Judería de Tarazona es en este momento la única de todo Aragón que pertenece a la Red de Juderías de España.
Ya habitaban en Tarazona judíos desde la época visigoda hasta su expulsión en 1492, pero es en la Edad Media su época de máximo esplendor.
La judería estaba cerrada por 4 puertas para preservar sus propias leyes, era un barrio con autonomía propia.
Se dividía en la Judería Vieja y la Judería Nueva. Dentro de la Judería Vieja, que era la zona residencial, podemos dividirla en tres barrios diferenciados por sus clases sociales. En los callizos, calles más estrellas, vivían los artesanos más humildes; el barrio intermedio para los comerciantes, carniceros… y en las carreras, calles más anchas, albergaban a la élite cultural y económica (rabino, mercaderes, médicos...) y la sinagoga.
Dentro del barrio de la Judería resaltan las Casas Colgadas. Siempre se ha pensado que pertenecían al barrio judío pero no es así, estas pertenecían a la nobleza cristiana y tienen su puerta principal en la calle del Conde, calle muy importante en el barrio cristiano.
Esta forma tan peculiar de las casas es porque los propietarios pagaban los impuestos de la vivienda según el terreno que ocupaban, así pues era una forma de ampliar la casa sin ocupar terreno y, por lo tanto, sin tener que pagar más impuestos.
Edificio construido junto a muralla, en la plaza donde se realizaban los mercados, feria y espectáculos taurinos. Quizás fuera esta la razón por la que el Concejo de la ciudad encargara construir en la segunda mitad del S.XVI un edificio que sirviera como Lonja de Contratación y Granero, hasta que al final terminó siendo Casa Consistorial.
Tiene una de las fachadas más bonitas de España. En ella podemos encontrar textos bíblicos y las figuras de la Justicia y la Prudencia, los escudos de Aragón, España de los Austrias y Tarazona y personajes mitológicos (Hércules, Pierres y Caco).
El piso superior fue restaurado y tiene una galería de arcos que es una copia del sobreclaustro del Monasterio de Veruela.
Separando los dos pisos se encuentra un Friso decorativo del S.XVI que tiene un gran valor. Representa la entrada de Carlos I de España y V de Alemania a Bolonia para ser coronado emperador por el Papa Clemente VII.
En frente de la fachada tenemos la estatua de una figura muy significativa para la ciudad, El Cipotegato, personaje con el cual, cada 27 de agosto, a las 12 del mediodía, dan comienzo las fiestas en Honor a San Atilano.
La iglesia de La Merced fue fundada por los padres Mercedarios, en el solar de una antigua iglesia desaparecida durante la guerra de los dos Pedros, la iglesia de la Santa Cruz del Rebate.
Los padres mercedarios eran una orden que se dedicaba a redimir (sacar de la esclavitud) al cautivo en manos de los musulmanes. Se convirtieron en una orden muy apreciada en la ciudad. La comunidad religiosa creció tanto que decidieron adquirir los terrenos colindantes con la iglesia y edificar una nueva.
Los mercedarios no se preocupaban de las características arquitectónicas de sus iglesias y conventos, ya que pensaban que debían de ser construcciones humildes y pobres para todas las limosnas invertirlas en redimir cautivos.
Destaca en la fachada el grupo escultórico de la Nuestra Señora de la Merded representada como la Virgen de la Misericordia protegiendo bajo su manto a toda la cristiandad. El coro es el más antiguo de Tarazona.
El edificio conventual es posterior a la iglesia. Dicho convento llego a ser uno de los más importantes de Aragón.
Los mercedarios abandonaron Tarazona en el S.XIX, el convento pasó a tener diferentes usos de utilidad pública, escuelas, dependencias del juzgado, mercado…Con el paso de los años llego a estar prácticamente en ruinas, hasta que finalmente, después de una fuerte restauración, se cedió para utilizarlo como Conservatorio Estatal de Música, al cual se le puso el nombre de “Centro Musical Raquel Meller” en homenaje a la actriz y cupletista de fama internacional nacida en Tarazona.
Surge como sustitución del Teatro Viejo que había en el Barrio de la Almecora, actualmente Almehora.
Ante la imposibilidad de restaurar este, surge una iniciativa privada que solicita la cesión de la “plaza de los melones” para construir otro.
1985 es adquirido por el Ayuntamiento y lo restauró.
Tiene un aforo de 600 plazas y en su interior encontramos el Museo de Paco Martínez Soria en la planta calle y el Museo de Raquel Meller en la primera planta.
El Teatro Bellas Artes de Tarazona acoge las exposiciones de Paco Martínez Soria y Raquel Meller, dos de los personajes más ilustres que ha dado la ciudad. Material fotográfico, audiovisual y diversos objetos componen el fondo de piezas del museo para conocer la vida y trayectoria profesional de los dos artistas.